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SAXO INTUS BELLO ADAMAS

SAXO INTUS BELLO ADAMAS Londres, noviembre de 1953 El Museo Británico y sus empleados no parecen ni el lugar ni los protagonistas más previsibles en un caso de asesinato, pero el crimen no distingue de clases sociales o culturales. Además, que en los museos suele conservarse mucho objeto maldito, y eso siempre resulta ser un serio peligro. Ya se sabe: las maldiciones no existen, salvo las que sí lo hacen. La más reciente incorporación a la lista de los objetos marcados con un dañino hechizo era un pequeño ataúd de tosca madera hallado en un pueblecito cercano a la ciudad inglesa de Hastings. Contenía parte de un esqueleto y se conservaba en una angosta cripta bajo una  iglesia próxima al lugar del descubrimiento. El hecho de que los huesos se mezclaran con multitud de cantos rodados propios de las playas locales, y la presencia de la oxidada empuñadura rota de una típica espada sajona sustentaban la teoría de que el muerto era un guerrero inglés que había fallecido, muy seguramente...

HUCK

Londres, enero de 1953 "Yo ya lo he visto todo, soy un hombre de mundo y no hay nada que me pueda sorprender”. Eso es lo que dicen los pobrecillos que han ido un par de veces a Londres y, quizás, de viaje de novios a París. Los que de verdad hemos visto de todo, sabemos que todavía nos queda mucho por ver. Y sabemos que nos quedan muchas sorpresas por llevarnos. Y aquella fue una de tantas. De las gordas, quizás (aunque las hubo mayores, pero no mucho). —Buenas tardes, sargento— me dijo un caballero del montón abordándome a la salida de mi domicilio. Me sobresalté —levemente—: sabía por desagradable experiencia que, cuando alguien se dirigía a mi por mi antiguo rango militar, algo fuera de lo rutinario se me avecinaba. —Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarle? Yo, como siempre, tan flemáticamente británico. —Como ya se figurará, me gustaría que me acompañara. Se trata de un asunto de la máxima trascendencia y confidencialidad. —¿Ya no tiene el Ministerio para sellos? ¡Se suelen comu...